Maria es de un pueblo situado al norte de Brasil. Todavía adolescente, viaja a Río de Janeiro, donde conoce a un empresario que le ofrece un buen trabajo en Ginebra. Allí, Maria sueña con encontrar fama y fortuna, pero acabará ejerciendo la prostitución. El aprendizaje que extraerá de sus duras experiencias modificará para siempre su actitud ante sí misma y ante la vida.
Como un cuento de hadas para adultos, Once minutos es una novela que explora la naturaleza del sexo y del amor, la intensa y difícil relación entre cuerpo y alma, y cómo alcanzar la perfecta unión entre ambos.
Antonio Mendoza, es un estudiante de secundaria de provincia, cuya formación se va estructurando con base en esas contradicciones, y por lo tanto, llega en sus aspiraciones a identificarse con los millones de mexicanos cuya meta única y definitiva es la adquisición de dinero. La despreocupación de los padres, los maestros sin vocación y los falsos redentores del pueblo y la carencia en hogar y escuela de orientación sexual adecuada, aparecen como culpables de esta producción de mediocres.
Trata sobre dos niños llamados Maria una niña estudiosa, bonita, bien educada y con muchos sentimientos encontrados y su amigo inseparable, que en el libro no dicen su nombre, el siempre ha querido a Maria y sus profundos sentimientos por ella lo hacen hacer cosas a veces inconscientes por ella, ellos viven en el campo y también les afectan los cambios de gobierno, la elección de Carlos Salinas de Gortari del PRI y el fracaso de Cuauhtémoc Cárdenas del PRD.
En su pueblo había un señor llamado don Juan, un señor muy preparado, escritor y cuando ellos lo conocen se quedan asombrados por la inmensa capacidad de inteligencia que tiene, poco a poco lo van conociendo.
En La carreta, Traven nos transporta a las alejadas comunidades indígenas de Chiapas, en una época donde aún se comerciaba con las personas por medio de intercambios o convenios de partes. Es así como Andrés, el protagonista principal de esta historia, pasa de ser el hijo de una familia de peones, a ser propiedad de un hacendado, luego de un comerciante y finalmente de un comisionista dueño de una compañía de carretas que transportaban productos y mercancías en esa región de Chiapas. Dedicado a la conducción de carretas, en uno de sus viajes conoce a una muchacha indígena, a quien toma bajo su protección.